Montreal vista desde el cielo:

Les Enfants terribles

Por Olivier Bourque

Al principio es un poco caótico. La razón: el éxito que supera las expectativas. Al salir del ascensor, en el piso 44 de la plaza Ville-Marie, los clientes se concentran, hacen la fila y esperan tener su lugar. Algunos permanecerán allí incluso una hora antes de que les otorguen una mesa. Cada uno toma su desgracia con paciencia, porque Les Enfants terribles, es el restaurante del que todo el mundo habla, el más alto de toda la ciudad.

Mientras tanto, esperamos en la hermosa terraza del lado derecho del restaurante con un jardín urbano y un concurrido bar. Cuando fuimos, el sol cubría felizmente a los comensales: yuppies del centro de la ciudad, parejas bebiendo un Bloody Caesar, jóvenes directores de empresas. Sirven vino, ginebra, ron o cerveza ¡a precio de terraza.

La vista es impresionante en los tres lados de la ciudad, incluyendo el Mont- Royal y el centro de la ciudad con el edificio 1000 de la calle Gauchetière cuya punta rebasa nuestra altura. Dos copas para abrir el apetito y, ¡ya es hora de ir a descubrir el restaurante del que tanto se habla!

El primer encuentro es bastante sorprendente

El elegante restaurante cuenta con una barra central donde todo ocurre (jueves por la noche en pleno verano en Montreal), todas las mesas a nuestro alrededor están ocupadas y en la parte inferior se encuentra una terraza acristalada, donde varias decenas de personas pueden sentarse.

Tuvimos suerte en nuestra visita: la mesa estaba situada en un rincón de la terraza con vista al Mont-Royal que se destacaba gracias al sol poniente, con otro punto de vista sobre el río y sus islas.

Los grandes clásicos de ​​Quebec reinterpretados

Para aquellos que están familiarizados con otros establecimientos de Les enfants terribles (en Île-des-Sœurs, Outremont o Laval) se sentirán como en casa, porque las cartas (menú, cócteles y bebidas alcohólicas) son idénticas. ¡Los precios no deben estar elevados, sólo por comer en las alturas!

Por lo tanto, tenemos un menú con varios aperitivos como mini croquetas de chorizo, tártaras de salmón y de carne de res, ostras o foie gras con aguamiel. Sin embargo, todos le dirán que el plato estrella sigue siendo la morcilla de la casa, con gel de espino amarillo y salsa de champiñones, del cual nos sirven un generoso corte con algunas manzanas. No se deje desanimar por el recuerdo de la morcilla de su infancia: el plato es simplemente divino ¡perfecto para las alturas de la ciudad!

El menú también tiene un buen lugar para las sopas y ensaladas (remolacha y queso de cabra caliente, atún tataki de aleta amarilla). Para aquellos que quieren un plato más contundente, hay varias selecciones de peces, incluyendo un Fish and Chips, pescado con patatas fritas, muy popular. Por nuestra parte, nuestra elección fue el filete mignon con papá al gratín de queso de Charlevoix y tocino.

Otro plato muy popular y aconsejado por los camareros: pâté chinois, pastel de carne, al estilo enfants terribles. Debe olvidarse de la carne, "maíz enlatado" y patatas Thérèse del popular programa de televisión La Petite vie. En lugar de eso, el plato tradicional quebequense lleva un buen estofado, una crema de maíz muy cremosa, aceite de trufa y una papa en puré; resulta delicioso y muy llenador. Lo constatamos: he aquí un restaurante que retoma los clásicos de Quebec para revivirlos con garbo.

 

Nos encanta

Para el postre, una vez más las recetas quebequenses continúan predominando la lista, incluyendo el pouding chômeur, budín,  o las mejores propuestas como el pastel de queso o el mousse de chocolate.

Cuando cae la noche, se colocan lámparas en las mesas que se reflejan en los ventanales. La noche en Montreal aún es joven, a lo lejos el ruido de la ciudad. La mejor manera de comenzar una noche de éxito.

Todo esto por un precio muy razonable, teniendo en cuenta la calidad, la ubicación y las vistas.

Descubrir o redescubrir Montreal

Antes de ir a Les Enfants Terribles conozca los nuevos desarrollos de la cima de Place Ville-Marie: El Observatorio y la Exposición. El Observatorio toma la forma de una gran terraza cubierta y acristalada: el norte, el sur, el este y el oeste cubiertos de luz para admirar la belleza y la energía de Montreal.

Por su parte, La Exposición ofrece una interactividad sin precedentes: sobre mostradores de colores, ubicados frente a grandes ventanales en Montreal, cincuenta pantallas de video parecen levitar. Con nuestra pulsera magnética podemos activar las pantallas para ver los testimonios, rituales y experiencias típicas de Montreal, que podrán satisfacer a todos los intereses y presupuestos. Luego, puede ir a una terminal desde la cual es posible armar un programa de viaje personalizado.

Toda una tarde llena de una experiencia gastronómica y una aventura "citylife" en sí.

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Montreal Cucina en Cielo