Europe in Argentina

Europa en Argentina

Por Sylvie Berthiaume

 

Gran foto en la pagina de inicio: 

El Fileteado Porteño

Visitar Buenos Aires y tratar de describir lo que se siente es como deshojar una margarita: Un poco en Inglaterra, mucho en España, con pasión en Francia, con locura en Italia.

La capital de Argentina, ¡es realmente sorprendente! No parece ser parte de América Latina, a pesar de que todos sus habitantes —los porteños— hablan español.

A lo largo de su historia, la ciudad ha atraído a oleadas masivas de europeos, esto se refleja en los nombres de las instituciones y los estilos arquitectónicos: deco, art nouveau, renacimiento italiano, neoclásico y barroco francés. No se trata solamente de un edificio aislado sino la gran mayoría de los edificios, que además tienen un tamaño impresionante.

Los inmigrantes italianos y sus descendientes constituyen una gran parte de la población de Buenos Aires, en donde han proyectado su forma de ser, en la elegancia de su estilo de vestir, y en la tentadora gastronomía.

Para descubrir la riqueza inherente a su historia, se recomienda encarecidamente reservar alguna de las visitas guiadas a pie para pequeños grupos, a los cuales se puede unir si se va solo o en pareja. Algo fantástico: son gratuitos o baratos, todos los días de la semana y los fines de semana.

Sorprendente, de barrio en barrio

Un rápido recorrido por los barrios de Buenos Aires, lo que no nos podemos perder, y en cuánto tiempo.

San Telmo: La historia en vida, está lleno de pequeños hoteles, librerías y cafeterías en las esquinas con los nombres de los países de América Latina; podemos disfrutar del mercado de antigüedades y artesanías dominical, repleto de joyas, prendas de vestir, artículos de cuero, artículos de decoración para el hogar, a lo largo de la calle Defensa, Plaza de Mayo hasta el puerto; y la Plaza Dorrego para ver músicos y bailarines de tango. Son necesarios cuatro días para sumergirse.

La Boca: las casas de colores del Caminito, los personajes de las ventanas, balcones, la entrada de las tiendas y las obras expuestas en la Fundación Proa. Éste barrio obrero atrae a grandes olas de turistas. La mitad de un día es suficiente para conocerlo.

Recoleta: un barrio muy exclusivo, posee un cementerio que se encuentra entre los más famosos en el mundo por la belleza de sus monumentos y por la grandeza de sus residentes permanentes; Hay que tener el tiempo para sentarse en el café La Biela, que se encuentra justo en frente, y para estudiar las calles adineradas de los alrededores. Todo un día para visitar.

Puerto Madero: toda la hermosa zona del puerto, renovado de arriba a abajo, con sus enormes condominios ajardinados, lofts en antiguos edificios industriales, colmado de mujeres elegantes, restaurantes con terrazas para disfrutar de un café cortado o un sorbete de piña y frambuesa. Se puede pasear a pie, en bicicleta o en patines de rueda con vista a la ciudad. Vale la pena realizar una parada al museo a la Fábrica de artes. Un largo día, además de la tarde.

Palermo: el barrio "hippie", de estudios de artistas, galerías de arte y restaurantes de moda. Dos días completos.

Centro: Plaza de Mayo con su casa del gobierno, la Casa Rosa, y el "balcón de Evita"; la catedral del papa Francisco; la avenida de Mayo y el legendario Café Tortoni, donde casi siempre hay una fila al exterior. Dos días enteros.

Retiro: el Teatro Colón, las tiendas de moda de la avenida Florida —entre ellas, Galerías Pacífico y su domo con un monumental fresco—, el edificio Kavanagh, diferente en sus cuatro lados, las hermosas plazas, parques, monumentos y el Museo de Arte Latinoamericano. Por lo menos dos días.

Los ídolos íconos

Algunas caras se encuentran con frecuencia y de muchas maneras en nuestro camino en Buenos Aires. Plazas, calles, parques, monumentos, pinturas murales y museos les rinden homenaje.

La estrella política - Eva Duante de Perone o Evita.  Incluyendo el edificio del Ministerio de Desarrollo Social con vista a la avenida 9 de Julio, la avenida más ancha del mundo, donde dos figuras de neón muestran las dos facetas de su personalidad venerada, la de la política aguerrida y la de esposa bondadosa y cercana a la gente. Una casa museo que realmente es necesario visitar, también se dedica a ella.

Los revolucionarios - José de San Martín, gracias a quien Argentina puedo declarar su independencia el 9 de julio; y “el Che”, el argentino que se distinguió como líder de la Revolución cubana.

El religioso - como sabemos el papa Francisco es argentino y era el arzobispo de Buenos Aires. La Catedral era su lugar de trabajo cuando era cardenal y se encuentra en la Plaza de Mayo.

El deportista - el número 10, Diego Maradona, el zurdo más famoso del mundo, y dios del fútbol argentino.

El cantante - Carlos Gardel, a quien se le debe la popularidad del tango, también se puede visitar en su casa-museo.

El escritor - uno puede visitar y permanecer en la estancia Ricardo Güiraldes, quien también era gaucho.

 

Por la noche, dos ambientes

Queríamos estar en dos hoteles y dos barrios para diferentes experiencias, lo que resultó muy agradable, y a su vez, muy asequible:

Bohemia Hotel Boutique en el barrio de San Telmo - muy agradable con pequeños patios que sirven como claraboyas, y su jardín florido para tomar el desayuno.

Art Hotel en el barrio Recoleta -  magnífica y antigua casa de una inminencia, con un ascensor original, comedor, una gran sala de estar donde lucen obras de artistas que se inauguran en una base trimestral.

Acompáñanos en nuestro viaje con la lectura de nuestros otros artículos sobre...

• Las expresiones artísticas, la gastronomía y el mítico tango de Buenos Aires;

• dos escapadas, terrestre y náutica:

-Con los gauchos en el pueblo y en los campos de San Antonio de Areco

 -Con los turistas sobre los pilares, al borde de las aguas del delta del Tigre.

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Edificio Kavanagh